Blogia

El baúl de Mawey

AL IGUAL

AL IGUAL

AL IGUAL

Al igual que las nubes en verano
se deshacen en forma de tormenta,
así será la vida con tu ausencia,
un sueño en una tierra de secano.

Al igual que las teclas de un piano
esperan como el mar espera al viento,
así se quedarán, sin más aliento,
las palabras que antaño susurramos.

Al igual que los guantes sin tus manos
convierten el cajón en precipicio,
así retornarán del eco al nido
los recuerdos que juntos enterramos.

Al igual que mi boca sin tus labios
se muere como un pájaro sin alas,
este amor encerrado en una jaula
morirá sin volar por ser callado.

M.A.W. 17 de Abril 2005 ®

ARRABALERO

ARRABALERO

Ven conmigo, poeta idolatrado,
a cruzar los extraños laberintos
que mueren en la lengua del olvido,
esa calle sin nombre
que siempre despreciaste.
Conozco la ceguera de tu ego,
por eso te regalo mis palabras
-mis manos sólo tienen hambre y frío-:
Verás que se abre paso una explanada,
y el angosto lugar se hace cañada
cercada de altas torres,
murallas de invisibles soledades
cobijando poemas hambrientos
en torno a un fatuo fuego.
Su techo es una noche de una estrella,
su cielo siempre es pálido, de niebla.
Vagabundos unidos por el hambre
que traen viejos recuerdos,
devorando con ansia desmedida
el caldo de una estrofa, tan borrachos
que apuran de la gota con acento
mezclando la gramática y su aliento,
y al ritmo del sosiego y del sarcasmo,
se drogan por amor y por el vértigo.

Mas fíjate poeta
-si escuchas con el alma-:
A veces, sólo a veces,
brota el leve milagro del silencio
que enhebra la palabra y el sentimiento
tejiendo una invisible melodía,
y envueltos por violines, por arpegios,
el dolor se transforma en alegría
y el hambre es menos hambre con sus versos.

Aléjate poeta consagrado
y llévate contigo las limosnas
que dejas en peldaños y escaleras,
aleja tu figura de este infierno:
Aquí no se arrodillan los poetas,
aquellos que llamaste arrabaleros.
No quieras conducirnos al parnaso,
aquí tu pedestal es siempre raso.
Aléjate en tu coche de caballos
y déjanos que mientras tanto,
sigamos siendo pobres y soñando.

M.A.W. "Mawey" Enero 2005 ®

PALABRAS

PALABRAS

Recuerdo que al nacer entre las algas
temblaba por la voz de aquellas rocas;
las olas eran cánticos confusos,
y yo no comprendía su lenguaje;
así sentí el amor por vez primera,
con el agua mojando mi mirada.

Llegaron las mareas llevándose palabras,
dejando en los resquicios de mis labios
tan sólo algunas huellas
de amores y promesas que murieron en la playa.
Quedaron las nostalgias y las conchas,
el eco del amor en una caracola
y los cantos rodados de mi infancia.

Pasaron muchas olas por mi costa;
conozco a todas ellas por su nombre,
pero aquellas primeras nunca vuelven
y el tiempo ya no quiere ser gaviota.
Con todos mis dibujos sin sentido
las nubes han formado algunos trazos,
y llueve algún recuerdo del olvido.

Ahora que del viento soy susurro
otra vida golpea suavemente
el ancla de mi brazo envejecido,
mecida su mirada por mis olas.
Hablamos con los ojos, con las manos,
de un mundo de silencio y sin memoria,
hablamos de una niña y una playa,
de un cariño inocente y sin palabras.

M.A.W. Mawey 17-8-05 ®

MI CAYADO

MI CAYADO

Tal vez,
en un esfuerzo por distanciarme
de la rasa inclinación de las sombras
podria perderme en una sóla huella
trazada en el mismo centro del círculo
que me encierra cual laberinto de seda,
donde retener un aliento fuera
golpe de timón al tiempo.
o tal vez intentaría
un destierro voluntario
a la belleza muda,
sin nombre y sin fecha,
donde el mútuo consuelo fuera
perenne en una losa inerte.
O quizás podría hacer espirales
con un hormiguero de palabras
que mueren solas al instante,
apresar una caricia furtiva en la piel
que tornara el pasado al presente.
Podría ser la roca viva
en el agua de tus sentidos
que calmara tu sed con una sola piedra,
y hacer un trono en tu garganta
donde zurcir costuras ajenas,
al estilo de las grandes hilanderas.
Y en un postrero intento,
podría ser el viento en rosa,
coser con brújulas los horizontes perdidos,
y ser aguja de vía
que cambiara el destino
donde nuestro tiempo muere
mientras adelantan los demás relojes.
Quizás así lograría que tus pies
pararan a un paso de los mios,
a la misma altura, en el mismo suelo.
Más lejos de esa locura ajena a mi ser,
prefiero que me mires sin verme,
con los ojos callados y distantes
acostumbrados a las cosas cotidianas,
ser invisible en la inocencia cansada.
yo soy el rastro de la azada
que camina inclinado a la mañana,
con paso firme y llano
apoyado en el cayado de mi verbo.
A veces me paro para admirarte
como se admira a un altivo monte,
mientras formo montoncitos de piedras
pues así son de sencillas mis palabras:
Para que tú me entiendas,
para que yo no me pierda
y quizás algún día pueda alcanzarte.

Miguel Ángel W. Mawey ®
9 de Julio 2005

BALSERO

BALSERO
Dedicado a Goyo, por aquellos "martes al sol".

Naciste con alma emigrante,
hambriento de historia y pasado.
Por eso has forjado montañas
y en los valles vuelan preguntas,
pues eres la brizna de duda
que crece esperando respuestas,
la huella sin nombre en la niebla.

Esconde la vieja panera
dormidas leyendas y castros,
junto a una callada guitarra,
un poema y mil recuerdos;
varados a un golpe de viento
en al azar de los sueños,
parecen los restos de un naufragio.

Quizás por eso tu sangre es viajera,
nunca calla y es inquieta;
sangre cálida en un mar de verbos
que busca con hambre la orilla
que apague su sed de verdad.
Una verdad limpia y certera,
flecha tallada con espíritu de piedra.
Una piedra atrevida, cóncava y grosera,
que hace al cobarde más cobarde,
que desnuda y señala la mentira.

¡Ay amigo, que son ellos,
estos huecos y limpios mineros
de nuevas ciudades y sucio dinero!
Estos que un día bebieron tus palabras
ovillados en tus manos,
ahora te encierran en un lagar sin enseña.
¡Que son ellos, que te condenan
por despecho y por tedio,
como si fueras un verbo olvidado!.

Todavía conservas el alma limpia
y un retrato amarillento
de aquellos martes al sol, ¿recuerdas?
Tumbados en el último prado,
donde prender de luz la oscuridad
que el vacío iba dejando,
se convertía en el único milagro.
Pero así es como engañábamos al tiempo:
Camuflados de silencios
rescatando un nuevo aliento,
para escapar del odio,
del rencor y del miedo.

Aunque no todo ha sido en vano:
Te he visto tallar una balsa en secreto,
armada de sutiles palabras,
de verdades y bocetos de cristal.
Preparas tu fuga de nuevo,
hacia esa invisible isla
donde crece el trigo limpio.
Déjame ir contigo, balsero,
y emigrar con mis últimos sueños;
remaré como si fueras mi hermano,
sin pensar en qué mar o en qué océano
seremos naúfragos o prisioneros.

Miguel Ángel W. Mawey 3-07-05 ®

SI TE VAS

SI TE VAS

Si te vas,
no me calmes con inútiles palabras
que se clavan como espinas en el alma,
no me escribas con la sangre de la herida
pues mis manos tiemblan huérfanas de vida.

Si te vas,
no ilumines con tus ojos mi mirada
pues mis velas aunque cálidas se apagan
enterradas en el pozo de las lágrimas,
y el olvido siempre duele y nunca acaba.

Si te vas,
no me dejes en tu huella prisionero
condenado a sed eterna por un beso,
con el alma que se ahoga en la inocencia
como un naúfrago en los mares de la ausencia.

Si no vuelves,
libérame del yugo del recuerdo
y déjame creer
que todo ha sido un sueño.

M.A.W. 15-Mayo-05 ®

EN EL ANDÉN

EN EL ANDÉN
[A mi padre]

Mi padre fue valiente
ante la vida, ante la muerte.
Dejó mudos testigos de ambas cosas:
El trazo de una bala,
la arena de una duna en un zapato,
las migas en el campo de trabajo,
las piedras solitarias del camino,
un huérfano pupitre ya astillado,
un árbol con las hojas amarillas,
los gestos espontáneos de mis manos,
un amor en la arruga de una sábana,
la callada mujer que sigue su cariño,
y lágrimas al alba en el rocío.

Mi padre fue valiente ¡tántas veces!;
Sin embargo nunca supe qué huella,
qué imagen, qué color
dejé en su corazón.
A veces contemplé su rostro
buscando en el espejo la respuesta.
A veces solo vi la decepción,
-¡tántas veces!-
que sentía puñales en el alma.

Pero juntos bebimos del valor
-el valor heredado de la sangre-,
y hablamos frente a frente con los años,
del dolor, de la vida y de la muerte.
fueron únicos momentos
-no todos fueron fáciles o alegres-,
aquellas largas horas
sentados sobre el filo que separa
la noche y la mañana,
nadando del fracaso a la esperanza,
esas conversaciones
que sólo las mantiene
la carne con su carne.

Aquella sensación -de naufragar-
la compartí con él dos veces.
En la primera,
regresamos unidos brazo a brazo.
En la segunda, él falleció
y en un golpe de mar perdí su mano.

Sin querer voy fraguando en un beso
los pétalos del eco de un recuerdo,
al yunque de tristezas y alegrías
que sostienen y aceran mi vida,
deseando en secreto
que algun día podamos compartirlo.
Ya sé que no es así,
pero sigo guardando en el arcón
un poco de mi tiempo para él,
tal vez con la esperanza del encuentro.
Y es que,
nunca supe cerrar
la puerta de aquel sueño.
¡Quedaron tántas cosas en el aire!.

Cada vez que pronuncio una palabra,
una palabra suya me falta.
Y así, palabra tras palabra,
me voy enmudeciendo
para evitar su dura ausencia.
En un vagón repleto de un único viajero
me acerco lentamente a la estación final,
al tiempo que se fue.

Al final del viaje,
cuando sólo palpite en mí el silencio,
dime padre,
¿estarás esperándome en el andén?

Miguel Ángel W. Mawey 6-10-05 ®

NO ME OLVIDE A MI

NO ME OLVIDE A MI

[Dedicado a mi abuelo,
al que no conocí,
al morir fusilado.
Esta carta imposible
es para el impasible
de su desmemoriado verdugo]


Si pudiera escribirle,
gritarían mis letras la memoria
-la que usted ha olvidado-
de aquella noche trágica
-los golpes en la puerta,
la pólvora en los pies,
las lágrimas en alto,
los hijos que lo ven-,
de aquel fugaz secuestro
-fugaz fue para mí-
tan cerca de Madrid.

Si pudiera tenerle frente a frente
-de la misma manera
que usted me tuvo a mí-,
yo le recordaría sus pasiones,
las reseñas de prensa, sus victorias,
el amor, su mujer, la alegría,
el álbum familiar envejecido
con fotos de sus hijos y sus nietos.

Pero nunca -lo juro-
mi mano empuñaría aquel fusil
-ese mismo que usted mantuvo
un segundo en mi sien-,
pues no quiero borrar
sus huellas, su futuro,
como usted me borró a mí.
Disfrute del presente,
-aquel que yo no tuve-
más no olvide el pasado,
y no me olvide a mi.

Miguel Ángel W. Mawey 5-10-05 ®

PIEDRA

PIEDRA
(Otenos)

Si yo fuera de piedra, de piedra yerta
que sobrevive al tiempo pasado,
llorarían mis ojos arena.

En mi rostro, del viento, su huella,
en la piel un recuerdo agrietado
y en los pies enterrados, cadenas.

Inmutable esperanza perdida,
inmutable sería la pena
del silencio que juzga y condena
y le niega la muerte a mi vida.

Me niego a ser de piedra, de piedra llana,
quiero ser como el mar o la brisa
y morir por un beso en la orilla
y sentir el amor en el alma.

Mawey 17-9-05 ®

FRIGORÍFICO

FRIGORIFICO

Era virgen de porte tan magnífico
-blanca, blanca la novía en la escalera-,
que dejó en el rellano a su nevera
-la del viejo ronquido terrorífico-.

Más después este amor tan calorífico
-la llenó por adentro y por afuera-,
no sació todo el hambre de la fiera
-en sus ojos, silencio frigorífico-.

intentó rescatar a su nevera
-resbaló, resbaló por la escalera-
más ahora un mendigo era su amante.

Al galope soporta con talante
el dolor por amor tan terrorífico:
¡por detrás siente un frío frigorífico!

M.A.W. "Mawey" 10-9-05 ®

DULCINEA DEL TODOSO

Dulcinea del Todoso

Este pobre soneto que es tan soso
nos relata la vida de una bella
y singular mujer, que me hizo mella
por llevar un peinado tan airoso.

Ese moño tan alto, poderoso,
ese porte, ese estilo, todo en ella
parecía un bocata mozarella
todo en ella era dulce, tan hermoso...

yo que siempre soñé con ser banquero,
un señor que gastara con talante
mientras roba a la gente su dinero,

ahora quiero ser sólo peluquero
por ella, Dulcinea del Todoso,
la mujer de ese pelo tan frondoso

(dios santo que vergüenza de soneto,
si la mano levanta un bien parlante,
me dará con la norma en el careto)

M.A.W. "Mawey" 23-9-05 ®

DIRÁN QUE NAUFRAGAMOS

DIRAN QUE NAUFRAGAMOS

Dirán que naufragamos,
al hallar un deseo
en la arena olvidado,
y una huella en el hueso
de un níveo verso ajado.
Tal vez nunca seremos
marinos recordados,
y en vez de sol tendremos
la niebla en nuestras manos.

Más tú y yo sabemos
que aquello que enterramos
fué el buque por un tiempo
de naúfragos y hermanos,
unidos en secreto
al mar que tanto amamos.

Dirán que aquellas noches
se mueren en silencio,
que el alba no conoce
aquella luz de antaño,
que el párpado cerrado
será del sueño féretro
con un color amargo.

Más tú y yo sabemos
de un libro donde pone
que mereció el intento,
y el eco de las voces
al recitar un verso
será nuestro recuerdo.

M.A.W. Mawey 25-9-05 ®

UN VERSO EN LA MESILLA

UN VERSO EN LA MESILLA

Dedicado a ... zenyzienta

Llegó con un temblor su luz perdida:
como un surco de carne viva al alba;
Del Sur, era del Sur aquella herida
que teñía de añil la espiga cana.

Dijo adiós el ayer a la mañana,
y una mano de mar cogió la azada
para sembrar palabra, tras palabra,
las huellas del camino a la mirada.

Se apagaron las noches y los días
y llegó su velada despedida,
dejándose algún verso en la mesilla,
promesas en el quicio de los labios
y un licor que macera los recuerdos
con la melancolía.

Se marchó como un buque entre la niebla,
con velas de papel y el viento de un poema,
tallado su espolón por una estrella;
Es del Norte, del Norte quien le guía
con rumbo hacia el amor y la alegría.

Yo sé que volverás en primavera
a ser fruto del árbol del destino,
aquel amor que surca fugitivo
y regresa del aire a la ribera.

Prefiero a mil sonetos una barca
que sepa navegar en el vacío
y al timón tu amistad, en el navío
que alcanza al fin el alma.

M.A.W. Mawey 29-08-05 ®

ENCUENTROS FUGACES

Encuentros esperados y al mismo tiempo sorprendentes,
guíados al encuentro tal vez por una voz, e incluso por el Sol.
A lo lejos, una imagen borrosa se hace carne lentamente, se acerca
y tiembla.
La emoción puede con la timidez, y la soledad ante el teclado
por una vez es sólo sombra. Aquellos invisibles paseos por el aire
tejieron una fina y fuerte tela de araña, atrapando sin querer
el sentimiento que, silencioso, esperaba al abrigo de mil versos
para el alma.
Vuelve la primavera en pleno verano y se posa el temblor en tus manos,
en medio de un mar de asfalto en calma chicha. Te rodean cientos de personas,
y sin embargo tú sólo distingues en las islas a tus naúfragos,
acercándose a ti navegando.
Llevarse algo de comer a la boca, o quizás un cigarro, tal vez mojar
los labios en algún vaso, mirarse y sonreir. Todo vale con tal de remar
brazo con brazo, junto a tus compañeros de naufragio.
Tus ojos, cual pajarillos por primera vez liberados, vuelan de rama en rama, desordenadas sus palabras, de sonrisa en sonrisa hasta reposar
en una cálida mirada.
De golpe, sin previo aviso, anochece. La mente se nubla,
disuelta entre palabras que el tiempo empuja suavemente hacia el adios.
Intentas en vano hilvanar un cesto de breves recuerdos,
a forma de nido o balsa, donde poner a salvo del olvido ese momento.
Y aunque regresas a las sombras, alzas la cabeza por última vez
para volar en la distancia, todavía breve,
guardando en tu retina la gota final de aquel milagro.

Miguel Ángel W. Mawey 11 de Agosto del 2005 ®

SOLO HAY BALAS

SOLO HAY BALAS

Estalla el trueno del hombre;
a lo lejos las campanas
cubren con su llanto el horizonte;
Una serpiente torpe y grana
trae consigo más almas laceradas.
El temblor me encierra en los recuerdos,
y sueño, sueño...
que soy el niño que jugaba a ser valiente,
subido en gigantes de roca,
bebiendo dragones de agua,
y por laberintos de bosques
corría, corría,
sin miedo a caerme.

Me despierto en el desierto
con el grito de otro trueno.
Llueve de nuevo;
abro los ojos
y levanto la mirada:
solo hay balas, solo hay balas.

Miguel Ángel W. Mawey 15-8-05 ®

TEDIO

TEDIO

El tiempo va envejeciendo
sobre un banco siempre mojado.
Las palabras vuelan lejos
sin posarse siquiera en mi boca.
Los sonidos se tornan en eco
manchando las paredes.
Mis manos abiertas amarillean
recogiendo un otoño temprano,
y mis pies vuelven al barro
encarcelados por las lágrimas
de un corazón de cera,
vencido en el calor cotidiano
de todo lo que entierra
el polvo de la acera.
- Despierta -susurra el aire;
y vuelvo a ser la inútil hoja
que empuja el tedio.

Miguel Ángel W. Mawey 16-8-05 ®

TROVADOR (a cravens)

TROVADOR (Acróstico)

Dedicado a cravens, trovador.

Anochece y el arpa cabizbaja
Cabecea cual ave bajo el ala,
Regresando a la rama de un amigo,
Aquel que forma un canto con su nido,
Vencida por la hambruna de este día
Efímero de manos y alegría.
Nadando entre las olas, sólo un beso
Se acerca hasta la orilla de unos labios,
Temblando por un cálido recuerdo
Rescatado del último naufragio,
Ocaso de una noche de verano
Varada entre los versos de tu mano.
Acrósticos que guardan cual refugio
Del último suspiro de un adios,
O acaso de un sonido, o del amor,
Regalo de un amigo, trovador.

M.A.W. Mawey 15-8-05 ®

REFLEJO DE UN CLAVEL

REFLEJO DE UN CLAVEL

REFLEJO DE UN CLAVEL
(Para una poeta a la
que admiro)

A tu paso el domingo se despierta,
pareces marinera de las flores,
con tu falda que ríe y sobrevuela
como vela prendida de ilusiones.

Fuente callada, lágrima en el nido,
canto escondido, trino en la garganta,
naúfragas manos, brazos de cariño,
muda sonrisa, ojos de esperanza.

Escancias de tu cántaro belleza,
reflejo sonrojado de un clavel,
y te mudas en gota, tan pequeña,
que nunca calmarás toda mi sed.

A tu marcha la noche calla y sueña
y dejo a las estrellas vigilantes,
pues quiero despertarme cuando vuelvas
y beberte encendido en ese instante.

M.A.W. 18-11-04 ®

ENTRE TÚ Y EL MAR

ENTRE TÚ Y EL MAR
(Para Hibils y Lorena)

Entre tú y el mar,
la distancia fue muro de fuego,
un desierto de bocas cerradas
y una mano, cancela de hierro.

Y en tus ojos dos conchas dormían,
prisioneras del tiempo sin sueño,
dos lágrimas furtivas morían
en la soledad del fregadero.

Entre tú y el mar,
anidaba el amor en secreto
de corales, de perlas y versos
pincelados de azules y viento.

Y el ancla de cristal se quebró
izando el corazón ante el miedo,
y tus manos varadas al tiempo
se tornaron en blancos veleros.

Entre tú y el mar,
sólo queda un naufragio enterrado,
y las viejas y duras distancias
se han disuelto en la sal del silencio.

Entre tú y el mar,
sólo queda una niña inocente,
y en la arena las huellas
de un beso.

Miguel Ángel W. Mawey 23-7-05 ®

OTRA SOLEDAD

OTRA SOLEDAD



Hay otra soledad
que va de fuera adentro,
inundándote de frío,
colándose en tus sueños.
Hay otra soledad
que te llena los vasos
y apura tus cigarrillos
para llevarte lejos.
No puedes escapar de ella,
porque aunque vivas rodeado
en medio del gentío,
estás por dentro solo,
y sólo eres vacío.
Hay otra soledad
que siempre te acompaña
y te llena de silencio,
empujándote muy lejos.
A veces intentas nadar
con delgadas palabras
hacia otros ojos,
hacia otros labios u otras manos
que nunca alcanzas,
porque hay un mar que te rodea
y tu isla solitaria
cada vez es más pequeña.
Hay otra soledad
que te silencia,
cuando articular cualquier sonido
es arrancarle a un pozo seco
una sola gota de agua
que después nadie bebe,
que se llora y se muere.
Hay otra soledad
que sólo tú recuerdas,
cuando tu sonrisa se talla en la arena
que el viento borra
y el tiempo olvida.
Hay otra soledad
que va de fuera adentro
cuando tu mano extendida,
aquella que hace años
fuera puerto, nido y casa,
ahora tiembla callada
mientras se cierra,
y dentro
sólo ella me acompaña.

M.A.W. Mawey 25-5-05®